Pocos trabajos hay más gratificantes que el de cuidar a las personas mayores de una residencia de ancianos. Eso sí, trabajar en uno de estos centros exige una titulación. El motivo es claro: cerciorarse de que los profesionales que pasan a formar parte del equipo cuentan con los conocimientos necesarios para desempeñar varias labores.
A continuación veremos la titulación que se necesita para trabajar en una residencia de ancianos. No solo profundizaremos en ella, la cual es conocida como Certificado de Profesionalidad, sino que también averiguaremos los diversos títulos requeridos en función del tipo de trabajo que cada cual pretenda realizar en el centro.
Certificado de Profesionalidad de Atención Sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales
La titulación que se exige tiene carácter oficial y ha sido homologada por los estamentos encargados de ello. Recibe el nombre de Certificado de Profesionalidad de Atención Sociosanitaria a personas dependientes en instituciones sociales.
Básicamente se trata de una acreditación a través de la que se reconocen una serie de competencias. Es decir, determina la capacidad de una persona para trabajar en una residencia de ancianos.
Cómo se obtiene este certificado
Hay varias maneras de hacerse con el certificado que acabamos de mencionar. Dependiendo de tus necesidades o preferencias, podrás decantarte por un método u otro.
Curso de 450 horas
La primera vía consiste en hacer un curso cuya duración abarca un total de 450 horas, de las cuales 80 son prácticas. En lo que respecta a la teoría, hay varias pruebas que evalúan los conocimientos que van adquiriendo los estudiantes.
Hablando de los alumnos, están obligados a asistir a las clases. Si no se cumple el mínimo estipulado, a pesar de aprobar los exámenes, el estudiante en cuestión no aprobaría el curso y se vería incapaz de trabajar en una residencia de ancianos.
PEAC
El certificado del que hablábamos antes también puede obtenerse de otra manera. Simplemente consiste en llevar a cabo el Procedimiento de Acreditación y Evaluación de Competencias, al que a partir de ahora nos referiremos bajo el acrónimo PEAC.
Ponte en situación: una persona lleva años trabajando con personas mayores, atendiendo a sus necesidades y dándoles una mayor calidad de vida. ¿Significa esto que, a pesar de ello, tiene que hacer sí o sí el curso? En absoluto, puesto que las competencias y la formación pueden acreditarse con el PEAC. También existe dicha posibilidad si, en lugar de experiencia, se cuenta con conocimientos de una formación no formal.
Para obtener la titulación que se necesita para trabajar en una residencia de ancianos acreditando tu experiencia, has de presentar una solicitud teniendo como mínimo veinte años, así como la nacionalidad española. Si no cumples este último requisito, también se acepta un permiso de trabajo, así como el de residencia. Lo más importante es contar con dos mil horas de trabajo en el sector, repartidas en tres años de experiencia, a lo largo de los últimos tres lustros de vida del susodicho.
Si no tienes experiencia pero hiciste una formación no formal, los dos primeros requisitos son los mismos. Eso sí, las horas se reducen a un total de trescientas. ¿La cifra es inferior? En tal caso esa formación no formal no acreditará los conocimientos necesarios para trabajar en una residencia de ancianos.
Cuando la documentación aportada es revisada, si todo está bien se obtiene la correspondiente habilitación. El certificado te permitirá desempeñar tus labores profesionales en un centro a pesar de no contar con el título.
Titulaciones en función de las tareas que vayan a realizarse en la residencia de ancianos
Aunque antes hemos mencionado una titulación general, es reseñable que existen otras más específicas que deben obtener aquellas personas que pretendan llevar a cabo ciertas tareas en concreto en un centro en el que hay personas de la tercera edad que necesitan una serie de cuidados.
Cuidador
Este perfil es uno de los más habituales en los centros. Así pues, se trata de una profesión con una alta empleabilidad. Para ejercerla no hay una titulación en concreto, sino que existen varias por las que puedes decantarte, incluyendo una que gestiona y organiza la Cruz Roja. Nos referimos al Certificado de Profesionalidad de Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes en Instituciones Públicas.
Si prefieres optar por una Formación Profesional, el abanico es bastante extenso: desde el Técnico en Atención Sociosanitaria hasta el Técnico Superior en Integración Social, las alternativas son numerosas.
Auxiliar de enfermería
Si la figura del cuidador está muy extendida en las residencias de ancianos, no se queda atrás la del auxiliar de enfermería. Obviando tareas del cuidador como la del acompañamiento, el auxiliar va más allá ofreciendo servicios relacionados con la medicina y la salud en general.
En este caso, la titulación es otra Formación Profesional: Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería. De hecho, es uno de los FP más exitosos en la actualidad.
Psicólogo
Por desgracia, la soledad, el miedo a la muerte y otros factores dan pie a que muchas de las personas de avanzada edad que se encuentran en una residencia de ancianos tengan un delicado estado de salud psicológica. Es por ello que la figura del psicólogo adquiere una especial trascendencia.
Para ejercer de psicólogo en uno de estos centros no basta con haberse graduado en psicología. Adicionalmente, hay que especializarse en el ámbito de la geriatría. En toda España se imparten varios másters como los de psicogeriatría o psicogerontología.
Fisioterapeuta
Si la mente es débil en la tercera edad, más si cabe lo son los músculos, las articulaciones y el cuerpo en general. Así pues, el fisioterapeuta es un imprescindible para el bienestar de los ancianos.
Siguiendo el ejemplo anteriormente sacado a colación, trabajar de fisioterapeuta en un centro exige contar con el grado en cuestión y con una especialización en forma de máster.
Dietista
Lo mismo hay que decir al hablar de los dietistas de las residencias de ancianos: no es suficiente teniendo un Grado en Nutrición, sino que hay que especializarse en el ámbito de la geriatría.
Conviene destacar que, sin una buena dieta, los ancianos no pueden tener un buen estado de salud físico ni psicológico, así que el dietista es otro de los profesionales más importantes en una residencia de ancianos.
Autor:
Staff
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