Uno de los impuestos que se pagan en España es el Impuesto sobre el Valor Añadido, al cual nos solemos referir con el acrónimo IVA. Se trata de un impuesto indirecto que está pensado para gravar cualquier tipo de consumo, indistintamente de si es de un bien o de un servicio. Precisamente hoy hablaremos de unos de estos servicios: los que prestan en las residencias de ancianos.
Como acabamos de ver, el IVA también grava servicios, así que las residencias de ancianos no están exentas. Eso sí, el impuesto varía en función de cuál sea el servicio que acaba contratando el usuario en cuestión, amén de si es un centro público o privado el que lo presta.
IVA del 10%
En primer lugar, algunos de los servicios que habitualmente se prestan en una residencia de ancianos privada están gravados con un IVA del 10%. Es decir, si tienen un precio de 100 euros, el desembolso final a realizar será de 110 euros en total.
Dicho Impuesto sobre el Valor Añadido lo determina la ley de España, en la cual se especifica que no solo abarca las residencias de ancianos de las que hablamos en este artículo, sino también centros de día y cualquier instalación privada en la que se presten servicios de tipo asistencial.
IVA del 4%
Como hemos dicho antes, el Impuesto sobre el Valor Añadido no siempre es el mismo, sino que depende básicamente de cuál sea el servicio que se contrate en una residencia de ancianos y de si es pública o privada.
Con el mismo ejemplo anteriormente sacado a colación, un servicio que sin IVA tiene un precio de 100 euros, acabaría costando 104 euros. Es decir, la diferencia respecto al 10% del IVA sería de 6 euros. Tal vez parezca poco, pero lo cierto es que en todo un año, un anciano que está en una residencia privada paga casi 1.300 euros más por tener que asumir un IVA del 10%.
Afortunadamente, hay ciertos servicios que sí tienen un impuesto bastante menos elevado, en concreto del 4%. ¿De cuáles se trata? Uno de los más solicitados es acudir a un centro tanto de día como de noche, así como prestar ayuda domiciliaria y la tan exitosa teleasistencia que mejora notablemente la calidad de vida de nuestros mayores.
Por otra parte, las residencias públicas están sometidas a un IVA de tan solo el 4%. Entender este impuesto es fundamental para saber cómo se paga una residencia de ancianos pública. Aun así, hay quien dice que las residencias privadas deberían tener exactamente el mismo IVA reducido, puesto que el servicio que se presta en ellas no tiene diferencia alguna si se compara con el ofrecido en las instalaciones públicas.