Cuando los hijos se van de casa, obviando el factor emocional, a los padres no les supone un mayor problema porque solo tienen sesenta años aproximadamente. Sin embargo, a medida en que la edad empieza a hacer estragos, los problemas afloran hasta que pasan a ser numerosos, concretamente al llegar a la ancianidad.
Para evitar la mayoría de ellos, exceptuando el de la inevitable sensación de soledad, es recomendable aumentar su seguridad. Pero, ¿cómo hacerlo? Poniendo en práctica las claves que leerás a continuación, tus padres o abuelos que ya tienen una considerable edad estarán mucho más seguros en su hogar a pesar de vivir solos.
Buena iluminación
Muchos de los incidentes que se producen en los domicilios de los ancianos podrían haberse evitado si las condiciones lumínicas hubieran sido óptimas. Por ejemplo, es habitual que las personas de avanzada edad se tropiecen con un escalón o cualquier otro elemento por no verlo bien.
Evitarlo está en tus manos: cerciórate de que el nivel de iluminación es alto. No solo hablamos del interior, sino también de la zona exterior en caso de que se trate de una casa con patio o jardín.
Eso sí, por mucho que cambies las bombillas por otras más potentes, hay que asumir que algunos ancianos no encienden la luz. Pereza y ahorro son los dos principales motivos, pero no permitas que alguno de estos factores juegue una mala pasada. Lo único que tienes que hacer es automatizar el encendido de luces, lo cual es realmente sencillo, bastando con instalar un detector de presencia. De esta manera, cada vez que el anciano vaya a otra zona de la casa, se iluminará adecuadamente sin que tenga que accionar ningún interruptor.
Ve regularmente al hogar como método de prevención
Para las personas de avanzada edad es realmente difícil mantener la casa en buen estado, sobre todo por sus limitaciones físicas. Aunque visualmente tal vez no importe demasiado que la vivienda deje un poco que desear, el simple hecho de que haya objetos o cables por el suelo puede traducirse en que se produzca un incidente.
Hay algunos aspectos de los que solo te darás cuenta yendo con regularidad al domicilio en cuestión. Supón que te pones a limpiar el suelo para evitar resbalones -muy habituales en la cocina al ser frecuente la caída de líquidos como el aceite- y, al quedarte sin batería en el móvil, decides cargarlo. Es entonces cuando, al enchufarlo, se produce un chispazo. Esto es un claro síntoma de que ese enchufe no está en buen estado y podría provocar un accidente.
Si no vas regularmente a la vivienda, esta clase de escenarios pasarían inadvertidos, por lo que habría un cierto riesgo de que el anciano sufriera las consecuencias. Con el fin de evitarlos y también para dar a las personas mayores esa sensación de compañía que tanto necesitan, es muy recomendable ir cada poco tiempo al domicilio.
Sistema para avisar de que se ha producido una emergencia
Teniendo en cuenta que son personas muy mayores, hay que asumir que, a pesar de aplicar a rajatabla todas las claves que hemos descrito anteriormente, tarde o temprano puede producirse una emergencia. Es por este motivo que conviene facilitar a los ancianos un sistema a través del que puedan avisar al 112, a los vecinos o a sus propios familiares.
Lo más recomendable es optar por un sistema de pulsera, ya que podrán llevar el avisador siempre encima. Algunos de ellos son muy asequibles y fáciles de usar, tal como demuestra este de Amazon:
El Avisador para Personas Mayores es un sistema de emergencia con un alcance de recepción de hasta 200 metros en espacios abiertos y 52 tonos de llamada ajustables. Los botones de emergencia son cómodos y fáciles de activar, con un alcance de hasta 30 metros en interiores y 200 metros en exteriores. La configuración es sencilla, y el sistema admite múltiples emparejamientos. Ideal para personas que necesitan asistencia rápida, como ancianos, niños, discapacitados, etc. Viene con dos transmisores, uno resistente al agua para uso continuo y otro para una protección completa en el hogar.
Cámaras de seguridad
Hasta ahora hemos hablado de problemas como caídas accidentales, pero por desgracia hay contratiempos que pueden generar otras personas. Nos referimos a los malhechores que tengan intención de acceder sin permiso al domicilio en el que vive sola una persona mayor o una pareja de ancianos.
Las cámaras de seguridad de hoy en día envían notificaciones al instante al detectar la presencia de personas en las zonas previamente indicadas a través de una aplicación habilitada para tal fin. Los ladrones y okupas lo saben, así que estos dispositivos actúan como si de un método disuasorio se tratase.
Conviene destacar que dichas cámaras de seguridad también son útiles para recibir avisos en el móvil si se produce una caída, ya que el micrófono implementado en el aparato detecta ruidos fuertes. Por su relación calidad-precio, una de las mejores del mercado es la TP-Link TAPO C200 que también vigila por la noche gracias a su función de visión nocturna:
La cámara de vigilancia TP-Link TAPO C200 ofrece una calidad de video FHD 1080P con rotación horizontal de 360° y vertical de 114° para una cobertura completa. Con detección de movimiento y alarmas, notifica instantáneamente cualquier actividad no deseada. La visión nocturna avanzada permite una distancia visual de hasta 10 metros, mientras que el audio bidireccional facilita la comunicación remota. Ofrece opciones flexibles de almacenamiento seguro, incluida la posibilidad de utilizar tarjetas microSD de hasta 128 GB o la nube con una prueba gratuita de 30 días. Además, el modo de privacidad proporciona una mayor protección de la privacidad al cerrar físicamente la lente de la cámara, y es compatible con almacenamiento NAS y el servicio de suscripción Tapocare para grabaciones en la nube y otras funciones adicionales.
Reforzar tanto la puerta principal como las ventanas
Aunque no es habitual que los malhechores entren en un domicilio cuando hay alguien en el interior, en ocasiones sí lo hacen por despiste o incluso voluntariamente. Ello podría derivar en un gravísimo problema, así que evítalo a toda costa. Lo mejor que puedes hacer es reforzar todos aquellos puntos que sean mínimamente vulnerables.
El primero y más importante es la puerta principal, es decir, aquella que da acceso a la vivienda. En muchos casos, los bombines tienen un estado deplorable porque no se le ha hecho mantenimiento alguno a la cerradura durante muchos años. Aunque la llave funcione correctamente, el mecanismo es sinónimo de vulnerabilidad, lo cual puedes corregir sustituyéndolo por uno nuevo e incluso por aquellos que hacen uso de la biometría.
Ahora que hemos hablado de esta tecnología, hay que decir que es una de las más seguras que existen. Las personas de avanzada edad acostumbran a olvidarse las llaves al salir de casa. Posteriormente, no pueden acceder a ella, suponiendo todo un contratiempo si, por ejemplo, tienen allí las medicinas que tanto necesitan.
Este tipo de situaciones se evitan por completo si, en lugar de requerir una llave para acceder al domicilio, se puede entrar colocando el dedo en un lector de huellas.
Pero la puerta principal no es el único elemento vulnerable. A la lista hay que sumar las ventanas. Reforzarlas es conveniente para aumentar al máximo el nivel de seguridad. Si por motivos económicos te ves incapaz de asumir una sustitución de todas ellas por modelos más seguros, una buena opción es instalar cerrojos.
Concienciar a nuestros mayores sobre los timos que hay
Antes hemos hablado de los accesos involuntarios a las viviendas, pero desafortunadamente también existen otros que es posible evitar. Nos referimos a aquellos perpetrados por estafadores que se hacen pasar por trabajadores de la compañía eléctrica, del gas o del agua.
Generalmente, los ancianos suelen ser bastante confiados, así que ante la promesa de que ahorrarán mucho dinero, no dudan en dejar pasar a esa persona, quien puede tener varios objetivos en mente. Lo cierto es que no le resultaría difícil cumplirlos estando los ancianos completamente solos.
Impide que se produzcan este tipo de escenarios manteniendo una charla con tus padres o abuelos en la que les expliques que dichas estafas están a la orden del día. Si es necesario, diles que antes de dejar pasar a nadie, te llamen a ti para verificar que realmente son profesionales del sector al que dicen pertenecer.